~Sincerely, Me.
Sunday, January 16
Time went by... Fly away, bye bye...
~Sincerely, Me.
Sunday, July 4
La razón para creer

Confío en las emociones,
en esa fuerza invisible que,
aun después de la tormenta,
encuentra la manera de reconstruirse.
Confío en la capacidad del alma
de volver a levantarse,
de encontrar sentido entre oscuridades
y luz en medio de la incertidumbre.
Creo en los amaneceres,
no porque prometan certezas,
sino porque recuerdan que nada permanece inmóvil,
que todo cambia,
que siempre existe la posibilidad de volver a empezar.
Y, por encima de todas las cosas,
creo en el amor eterno.
No en el amor perfecto,
sino en aquel que transforma,
que deja huellas imborrables,
que nos expande y nos demuestra,
aunque también nos hace ver las cosas mas claras.
Creo en la valentía silenciosa
de quien se entrega a la vida sin garantías,
de quien abraza lo desconocido
y continúa caminando.
Creo en la belleza auténtica
de dejar que el tiempo fluya,
sin intentar retener lo que se va
ni apurar lo que no llegó.
Creo en el riesgo inmenso
de vivir con el corazón abierto,
sabiendo que toda verdadera entrega
implica también la posibilidad de salir lastimados.
Después de todo,
nunca busqué un camino hacia la libertad.
Porque comprendí que la libertad
no se encuentra al final de ningún destino,
ni espera detrás de ningún logro.
La libertad está en cada elección consciente,
en cada verdad que nos animamos a construir,
en cada paso dado avanzar honrando a quienes somos.
Y quizá la vida no sea otra cosa
que aprender a caminar ese sendero,
consecuentes a nuestra esencia,
el alma despierta
y el coraje suficiente para seguir adelante,
incluso cuando el horizonte se siente lejano.
P.D: Es una reflexión profunda de vivir sin corazas, abrazando la vulnerabilidad como un recurso poderoso y entendiendo que la libertad no es una meta final, sino el motor que nos impulsa en cada decisión. ¿Acaso no es esa la valentía de ser, sentir y existir sin condiciones a lo que realmente apasiona y enciende cada día?
Saturday, December 26
Legado
Dejé huellas.
Sembré un halo de paz
en medio de este existir.
Solté un sol entre las sombras
para iluminar el camino hacia la luz.
Derramé esperanza
sobre un mañana incierto.
Abrí las ventanas al aire fresco
para aliviar la rutina gris
que pesa sobre lo cotidiano.
También dejé gotas de amor.
pequeñas y persistentes.
Para que el espíritu se fortalezca y resista,
para que pueda seguir viviendo.
Para que siga latiendo,
creciendo.
Y recuerde que incluso la más tenue luz
es capaz de desafiar la oscuridad.
Sunday, November 15
Solo queda el tiempo para recordar
Sunday, October 11
Hacia el paraíso
En algún lugar existe
una memoria anterior al miedo,
un jardín sin nombre
un lugar intacto, donde la confianza no es solo un sueño y donde el amor aún respira.
Nostalgia universal por un Edén,
con flores sagradas, que una vez contemplamos
antes de perderlo todo,
por la soberbia, raíz del mal, en el corazón del mundo.
Arrastrando en la caída,
miedo a la vida,
y el deseo oscuro de la muerte, fascinación por todo lo que nos destruye.
Ahora, comprendo el Salmo silencioso.
mientras los hombres sedientos de eternidad se erigían dioses
y repetían la fractura original,
Ningún mortal sostiene intacto un paraíso.
Ninguno.
Al hacer trizas la confianza
creyendo que era amor.
Y aun así,
la divinidad descendió hasta nuestra carne.
Se hizo fragilidad para alcanzarnos,
cumplió la promesa que nosotros quebramos.
ÉL, siendo el Edén mismo,
se ofreció al mundo. Para que pudiera regresar.
Detengo ahora el lápiz,
que durante años trazaba solo metáforas marchitas buscando lo eterno,
y contemplo la Verdad.
Lejana al brillo de los cantos seductores del engaño. Ajena a las voces que prometen.
Seguir sus huellas.
Solo las suyas.
Como quien, al fin arrepentido,
recuerda el camino de regreso.
Sunday, September 20
Amor en tus ojos
No fue casualidad
quien dibujó tu nombre en mi destino,
antes de tu primera mirada
ya te amaba, con un amor impensable.
En tus noches de insomnio
enciendo luces invisibles,
y cuando la oscuridad te atraviese el alma
habrá un pulso mío junto al tuyo
remando despacio
hacia un mar sin tormenta y en calma.
Nada se compara con este infinito,
pronunciarás mi nombre como quien invoca
la única certeza.
Porque, en lo profundo,
me conocías desde siempre.
Fue en aquella tarde de paseo y confesiones
donde por fin escuché tu voz.
Y algo en mí apagó el modo supervivencia,
la resistencia aprendida,
desactivó el orgullo y esa armadura
que pesa más que las cadenas.
Abrí los brazos al mundo.
No hacia afuera, sino hacia adentro.
Me volví agua, liviana y translúcida.
Para que pudieras ver a través de mí.
Y en un fulgor inmerecido
sin luchar, al caer,
me entregué sin miedo
y ya nunca más me solté
de tu océano.
Tu brisa envolvente
me rescató de mí misma
y del olvido.
salvando de la distancia inventada
para no sentir.
Porque hay una memoria que no muere
Ahora lo se, no empieza ni termina
simplemente recuerdos que se reconocen
en el verdadero amor.
P.D: Quiero agradecer de manera muy especial a quienes hoy me leen y tienen presente en sus oraciones. Aprecio la amabilidad y también valoro la oportunidad de amistad que me brindan.
Sunday, August 30
La belleza de permanecer
La vida no fue sencilla,
y el camino no estaba libre de sombras,
conocimos la incertidumbre de la noche,
y aun así seguimos buscando la luz.
Los senderos que dolían,
los caminos que exigieron lágrimas,
silencios,
renuncias
y una fe que parecía imposible sostener.
Fueron los caminos que transformaron las almas,
los que arrancaron lo superficial
y revelaron lo eterno.
Fué la verdad,
aunque a veces llegó vestida de pérdidas.
Aunque incomodó.
Aunque dolió.
Porque nada paraliza mas que alejarse de uno mismo.
Fué esa parte invisible que habita en cada ser,
esa llama pequeña que ni el tiempo,
ni las ausencias,
ni las derrotas lograron extinguir.
Fueron las palabras,
los abrazos que nacen del corazón,
las miradas que dicen lo que los labios callan,
la ternura que sobrevive incluso después de las heridas.
Todo eso nos hace quienes somos.
No una versión perfecta,
sino una hechas de cicatrices,
de aprendizajes,
de errores,
de caídas
y de regresos.
La versión que aprendió la capacidad infinita del alma
para reconstruirse después del derrumbe.
Fueron los sueños,
los que el miedo intentó arrebatarnos,
aquellos que aún respiran dentro
como semillas esperando la primavera.
Y aunque el mundo nos diga que es tarde,
aunque la incertidumbre golpee la puerta,
seguiremos construyéndolos,
porque hay sueños que merecen una vida entera de fe.
Esta en la historia.
En cada paso equivocado.
En cada pérdida.
En cada despedida.
Porque incluso lo que nos rompió el corazón
terminó por enseñarnos algo sobre el amor,
sobre la fortaleza
y sobre la profundidad de estar vivos.
Está en la necesidad de dar.
En esta forma obstinada que tienen las almas
de ofrecer luz, incluso cuando atraviesan la oscuridad.
Y queremos pensar
que en algún rincón del mundo
existe alguien esperando exactamente eso:
una palabra,
una presencia,
una pequeña porción del amor que guardamos dentro.
Esta en la amistad que permanece.
En los besos sinceros.
En la lluvia que limpia viejas tristezas.
En las sonrisas que aparecen cuando todo parece perdido.
Y en los secretos que descansan seguros
entre las manos de quienes aman de verdad.
Esta en Dios.
En Su presencia silenciosa cuando no entiendo.
En Su abrazo cuando la soledad pesa.
En Su obra paciente cuando todo parece roto.
En la vida,
en sus misterios,
en sus encuentros improbables,
en las lecciones escondidas detrás de cada herida.
Y existe una belleza inmensa
en permanecer fiel a uno mismo
cuando sería más fácil renunciar.
Pero, sobre todas las cosas,
esta en nosotros mismos.
En volver a levantarnos
cuando el cansancio pesa en los huesos.
En recoger los propios fragmentos
y volver a construir esperanza con ellos.
En quienes lloran,
pero continúan.
En quienes dudan,
pero avanzan.
En quienes caen,
pero jamás convierten la caída en morada.
Y cuando el viento nos arranque las velas,
cuando el mar se vuelva incierto
y la tormenta parezca interminable,
Seguiremos.
Porque hay algo dentro de nosotros
más fuerte que el miedo,
más profundo que la tristeza
y más antiguo que cualquier derrota.
Una voz serena e invencible
que aún susurra:
“Continúa.”
Y mientras esa voz exista,
seguiremos.
Seguiremos caminando.
Seguiremos amando.
Seguiremos viviendo.
Sunday, July 19
La vida entre líneas y puntos suspensivos
Me pregunto, en voz baja y cautela,
¿Cuándo aprenderé a distinguir la verdad entre tantas mentiras?
¿En qué día olvidado del tiempo se esconden las respuestas?
Antes de que la luz se apague quisiera saberlo.
Cada día es un acertijo sin sentido,
un hilo roto en la costura de todos los días.
¿Por qué es difícil aceptar?
¿Quién lo eligió?
Cuando los ojos reflejan el vacío perlado de la luna,
recordamos el paso fugaz,
la esperanza breve que nació con la lluvia de flores azules,
y este fuego sin consuelo que muere,
con el más perfecto atardecer.
Jamás necesité llamar a los ángeles antes de la primavera.
Porque todo lo que brotaba en invierno
eran apenas simples versos,
sin rumbo y puertas entreabiertas.
Ilusamente creí que así llegarían las risas,
estrofas y poemas felices que solo habitan en el tiempo.
Pero no.
Fue demasiado pedir. Demasiado bueno para ser verdad.
Y este septiembre, se llenó de sombras que arrastraron silencios,
ausencias que desvelarían a cualquiera.
Volcando la mirada hacia el exterior,
a esa herida que no supo curarse.
La tenue oscuridad de la tarde
y las primeras luces amarillas vuelven,
vuelven siempre a su forma original.
Me gustaría saber de quién es la culpa,
quizás lo sospecho, y lo sé,
pero al instante la certeza ya lo olvidé.
Me intriga saber si perdí mucho,
y ahora, me quedé pensando,
solo queda cerrar los ojos
y pensar que nada cambió.
Dejar la calma distraída entre mil dolores,
en el espacio entre la sombra y la soledad.
Me enredo en recuerdos, me pierdo en las fotos.
Nada más queda de lo que existió.
Me quedo flotando en mil preguntas,
mil si pudiese revivir a esa flor
que brota en el desierto.
Los sentimientos no hablados.
El silencio enseña que no existen reglas,
sino promesas sin garantía,
y en cualquier idioma duele igual.
Levanta fuerza esta corriente,
y adormecida se lleva a la gente.
P.D: El impacto emocional en el periodo de cuarentena.



